| Todo comenzó con un sueño de un grupo de hombres y mujeres comprometidos con el desarrollo de su comunidad. Fue en la década de los 80 que este grupo de personas con sensibilidad social iniciaron trabajos comunitarios en localidades como Cejita, Calaberna, Jánico, San José de las Matas, en la sierra profunda; en la cordillera septentrional en Altamira, y en los barrios de Cienfuegos y Barrio Nuevo, en Santiago, así como María Auxiliadora en Santo Domingo. |
Dominicano, auténtico, exitoso, forjador de sus sueños y de algunos ajenos, Nelson Espinal Báez confiesa que vive cada día, entregado por lo que cree, construyendo un esperanzador panorama para el hoy que vivimos y el mañana que tocará a otros, desde comunidades lejanas y cercanas, desde donde se respira dignidad, vocación y amor.
Sin la vestimenta de coloridos partidos políticos, alardes, ni pretensiones, para este profesional del Derecho, su prioridad en la vida es la gente, a quienes ve, cree y sustenta, a veces, tan sólo, con un apretón de mano o un oído atento
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